Retirada de Hyundai Ioniq y Kona eléctricos por fallo de software en batería

Alexander-93, CC BY-SA 4.0, via Wikimedia Commons

Hyundai retira casi 5.000 vehículos eléctricos en Australia debido a un riesgo de incendio por fallo en el software de gestión de la batería. Afecta a modelos Ioniq y Kona Electric.

Hyundai ha retirado del mercado casi 5.000 vehículos eléctricos en Australia debido a un posible riesgo de incendio asociado a un problema de software en el sistema de gestión de la batería. Este fallo podría provocar un cortocircuito incluso cuando el coche está aparcado.

La medida afecta a dos modelos: el Ioniq Electric y el Kona Electric. En total, están involucradas 1.402 unidades del Ioniq EV fabricadas entre 2018 y 2022, junto con 3.478 vehículos Kona EV producidos desde 2018 hasta 2023. En ambos casos, el defecto se describe de la misma manera: una falla en el Sistema de Gestión de la Batería puede causar un cortocircuito eléctrico durante la carga o mientras el vehículo está estacionado, lo que crea un riesgo de incendio y daños potenciales a personas y propiedades.

Para los propietarios, el proceso es sencillo. Hyundai contactará directamente a los clientes afectados y les pedirá que visiten un concesionario autorizado. Los técnicos inspeccionarán la batería y, según su estado, realizarán una actualización de software o repararán las celdas de la batería. Todo el trabajo se realizará sin costo alguno.

Esta situación va más allá de un problema local. La retirada en Australia refleja una campaña internacional más amplia que afecta a más de 100.000 vehículos Kona Electric en todo el mundo. Los informes indican que estos coches pertenecen a la primera generación, producida desde principios de 2018 hasta mediados de 2023. El problema central radica en el software de monitoreo de la batería, que puede no detectar a tiempo condiciones potencialmente peligrosas dentro de la batería.

El contexto añade más detalles. Se emitieron retiradas similares para el Kona Electric en Australia en 2020 y 2021, vinculadas en ese momento a posibles defectos en la propia batería, que a veces requerían un reemplazo completo. Una campaña separada en 2021 también involucró al Ioniq Electric. La retirada actual se diferencia en que se centra en el rendimiento del software en lugar de defectos físicos confirmados en la batería.

Al mismo tiempo, los incendios de vehículos eléctricos siguen siendo relativamente raros en Australia. Los datos disponibles muestran 13 incidentes registrados desde 2021, y no todos estaban directamente relacionados con fallos de la batería o la carga. Aun así, la retirada subraya lo críticos que son los sistemas precisos de monitoreo de la batería, especialmente en situaciones que ocurren mientras un vehículo está aparcado o cargando, fuera del control directo del conductor.

El siguiente paso es una campaña de inspección a gran escala en los concesionarios. La rapidez con la que los propietarios respondan a los avisos de retirada y completen las verificaciones desempeñará un papel clave en la reducción de cualquier riesgo potencial.

Allen Garwin

2026, Abr 11 19:37