Hans Herrmann: vida y legado del piloto de Porsche y Mercedes‑Benz
Hans Herrmann falleció a los 97 años. Repasamos su trayectoria con Mercedes‑Benz y Porsche, desde Reims 1954 hasta la histórica victoria en Le Mans 1970.
Hans Herrmann, una de las figuras que dieron forma al automovilismo internacional de la posguerra, falleció el 9 de enero de 2026 a los 97 años. Porsche y Mercedes‑Benz anunciaron oficialmente su muerte, las dos marcas más vinculadas a su carrera, un gesto que subraya su peso en la historia de las carreras.
Nacido en Stuttgart el 23 de febrero de 1928, Herrmann se adentró en el automovilismo a comienzos de los años cincuenta y pronto se ganó fama de piloto versátil y constante. En 1954 se incorporó al equipo oficial de Mercedes‑Benz y pasó a la leyenda de las Flechas de Plata. Al volante del Mercedes W 196 R en la Fórmula 1 y en pruebas de sport, demostró velocidad y entendimiento técnico junto a compañeros como Juan Manuel Fangio, una combinación que explica su vigencia en escenarios muy distintos.
En el Gran Premio de Francia de 1954, en Reims, marcó la vuelta rápida en la temporada del regreso de Mercedes‑Benz a los Grandes Premios. Ese mismo año logró dos podios: fue tercero en el GP de Suiza y repitió resultado en la carrera del AVUS, en Berlín. Su trayectoria en Fórmula 1 se interrumpió en 1955, cuando sufrió una grave lesión durante los entrenamientos del GP de Mónaco, lo que le obligó a apartarse de la competición durante un largo periodo.
Tras la retirada de Daimler‑Benz de la competición oficial a finales de 1955, Herrmann continuó su carrera en una amplia variedad de disciplinas. Corrió en Fórmula 1 y Fórmula 2, en prototipos, en rallies y en pruebas de resistencia, afianzando una reputación de piloto especialmente adaptable, una cualidad cada vez menos común. Muchas de sus mejores páginas llegaron al volante de modelos de Porsche.
Entre sus victorias más destacadas figuran el triunfo absoluto en la Targa Florio de 1960 y el éxito en las 24 Horas de Daytona de 1968. El momento que definió su legado llegó en 1970, con la victoria en las 24 Horas de Le Mans a bordo de un Porsche 917K. Aquel resultado supuso el primer triunfo absoluto de Porsche en Le Mans y un hito para la historia de la resistencia. Tras esa cima, optó por retirarse de la competición activa, una despedida en el punto álgido que muy pocos consiguen.
Incluso después de colgar el casco, Herrmann se mantuvo cerca del deporte. Durante muchos años ejerció como embajador de Mercedes‑Benz Heritage, participó con regularidad en eventos de vehículos históricos y conservó una presencia constante en la comunidad del automovilismo clásico, una fidelidad al deporte que habla por sí sola.
Mark Havelin
2026, Ene 10 16:26