California estudia ayudas de 200 millones para reactivar las ventas de vehículos eléctricos tras el fin del crédito federal

ford.com

Tras el fin del crédito federal de 7.500 dólares, California evalúa un programa de 200 millones para impulsar las ventas de vehículos eléctricos en el estado.

Tras el fin del crédito fiscal federal de 7.500 dólares para vehículos eléctricos, el mercado estadounidense entró en una fase de enfriamiento visible. El giro se hizo especialmente claro hacia finales de 2025: primero llegó la carrera por comprar antes de que caducara el incentivo y, después, un descenso brusco de la demanda. En ese contexto, California estudia un nuevo programa de ayudas por 200 millones de dólares con la intención de reactivar las ventas y estabilizar el sector.

El crédito federal terminó oficialmente el 30 de septiembre de 2025. En los meses previos a esa fecha límite, las matriculaciones de eléctricos se dispararon y llevaron al mercado estadounidense a volúmenes trimestrales récord. Sin embargo, una vez desaparecido el incentivo, el impulso se desvaneció. Las entregas del cuarto trimestre bajaron y varios fabricantes reportaron caídas interanuales significativas en sus ventas de vehículos eléctricos.

California se sitúa en el centro de esta transición. El estado sigue liderando la adopción de cero emisiones en el país, con casi un 30 por ciento de las nuevas matriculaciones catalogadas como vehículos de cero emisiones en el tercer trimestre de 2025. Al mismo tiempo, la pérdida del apoyo federal volvió a dejar al descubierto el mayor obstáculo del mercado: el precio. La mayoría de los eléctricos siguen por encima de los 30.000 dólares, y las alternativas realmente asequibles todavía escasean; en la práctica, es el muro que más pesa a la hora de decidir la compra.

Las autoridades estatales analizan ahora cómo un nuevo incentivo podría aliviar esa presión. Aunque la estructura del programa aún no está cerrada, los reguladores han admitido que siguen sin definirse aspectos como el importe por vehículo y los criterios de elegibilidad. Aun así, la envergadura de la propuesta apunta a un intento claro de amortiguar el mercado y evitar una contracción mayor tras el fin de las subvenciones federales.

Las reacciones de los fabricantes subrayan el reto. Algunos han ajustado sus planes de electrificación, registrado deterioros contables o reordenado prioridades dentro de sus gamas ante la menor demanda. Al mismo tiempo, crecen las expectativas en torno a los próximos eléctricos de precio más bajo, que podrían resultar decisivos para ampliar la base de usuarios si se logran reducir las barreras de coste de forma creíble.

Todo ello se conecta con el mandato a largo plazo de California para alcanzar el 100 por ciento de ventas de vehículos nuevos de cero emisiones en 2035. La reciente volatilidad del mercado siembra dudas sobre lo fluido que será ese camino. Este programa de incentivos puede convertirse en un primer termómetro de si las medidas estatales bastan para sostener el ritmo sin apoyo federal o si harán falta cambios estructurales más profundos para mantener la electrificación en ruta.

Allen Garwin

2026, Ene 11 13:04