Simulador de conducción histórica en el Museo Mercedes-Benz

mercedes-benz.com

Experimenta la Mille Miglia de 1955 con simuladores de alta gama. Conduce virtualmente el 300 SLR '722' y otros clásicos en circuitos reales. ¡Vive la historia en acción!

El Museo Mercedes-Benz ha transformado una de las carreras más icónicas de la historia del automóvil —la Mille Miglia de 1955— en una experiencia interactiva. Los visitantes pueden conducir virtualmente el legendario 300 SLR "722", el mismo vehículo que recorrió unos 1.600 kilómetros en poco más de 10 horas, con una velocidad media de aproximadamente 157 km/h.

El museo de Stuttgart ha inaugurado un nuevo centro de simuladores equipado con tres sistemas de alta gama desarrollados en colaboración con Roarington. Estos dispositivos permiten a los usuarios pilotar réplicas digitales de modelos históricos de Mercedes-Benz en circuitos reales como Monza, Mónaco y el Norisring. Entre los coches disponibles no solo está el 300 SLR, sino también el 300 SL "Gullwing" y modelos anteriores como el Simplex 40 PS.

La clave del proyecto radica en el uso de gemelos digitales procedentes de la propia colección del museo. No se trata de interpretaciones estilizadas, sino de recreaciones virtuales precisas que replican el comportamiento de los vehículos originales. La configuración combina una cabina inspirada en los deportivos clásicos con sistemas de movimiento y retroalimentación sonora para transmitir la aceleración, las fuerzas de frenado y la dinámica del vehículo.

Esta iniciativa refleja un esfuerzo más amplio por reinterpretar el patrimonio automovilístico. La victoria de Mercedes-Benz en la Mille Miglia de 1955 —donde Stirling Moss y Denis Jenkinson establecieron un récord— sigue siendo uno de los momentos definitorios de la marca. Ahora, ese logro puede vivirse de nuevo, aunque en formato digital.

Este enfoque trasciende la experiencia museística tradicional, que suele ser pasiva. Los visitantes pueden competir entre sí y comparar sus tiempos de vuelta con los de pilotos profesionales, convirtiendo la exposición en un entorno interactivo donde la historia se explora a través de la acción, no de la mera observación.

El proyecto forma parte de una estrategia más amplia desarrollada con Roarington, que incluye la creación de una plataforma digital donde los vehículos históricos son accesibles en un espacio virtual. Esto amplía el alcance de la colección más allá del museo físico.

El acceso a los simuladores está disponible sin necesidad de entrada al museo, con sesiones de diez minutos de duración. En ocasiones especiales, como el Día Internacional de los Museos, la experiencia se ofrece de forma gratuita, haciendo la tecnología más accesible para un público más amplio.

Mark Havelin

2026, Mar 21 09:14