Toyota destina 1.000 millones de dólares a plantas en Kentucky e Indiana

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Toyota invierte 1.000 millones de dólares en EE.UU. para ampliar su capacidad manufacturera y avanzar en vehículos eléctricos, reforzando su presencia global.

Toyota destinará 1.000 millones de dólares para ampliar su presencia manufacturera en Estados Unidos. De esta cifra, 800 millones se dirigirán a Kentucky y 200 millones a Indiana, coincidiendo con el 40 aniversario de su planta más grande del mundo. Esta decisión forma parte de un plan más amplio que contempla invertir hasta 10.000 millones de dólares en sus operaciones estadounidenses durante los próximos cinco años.

La inversión tiene un doble objetivo: aumentar la capacidad y avanzar en la electrificación. En Kentucky, la planta se está preparando para un segundo vehículo eléctrico de batería, al tiempo que incrementa la producción del Camry y el RAV4. En Indiana, la capacidad de fabricación del Grand Highlander está creciendo, mientras se mantiene el ensamblaje del Lexus TX y la minivan Sienna.

La magnitud de estas instalaciones subraya la importancia de la decisión. La planta de Georgetown de Toyota es la más grande a nivel mundial, con capacidad para producir hasta 550.000 vehículos y más de 600.000 motores al año, y una producción total que supera los 14 millones de unidades. Por su parte, la planta de Indiana, un centro de fabricación de ciclo completo, produjo más de 427.000 vehículos en 2025, incluyendo varios SUV grandes y minivans.

Ambos sitios ya están en proceso de transformación para adaptarse a las tecnologías futuras. Las inversiones previas en Kentucky están vinculadas a la próxima producción de vehículos eléctricos y a la infraestructura relacionada, mientras que Indiana también se está preparando para futuros SUV eléctricos. Estos esfuerzos cuentan con el respaldo de la planta de baterías de Toyota en Carolina del Norte, que suministra baterías para vehículos híbridos, híbridos enchufables y eléctricos de batería.

Esta estrategia se alinea con el enfoque de múltiples vías de Toyota, que combina diferentes tecnologías de propulsión —desde híbridos hasta sistemas eléctricos de batería y de hidrógeno— en función de la demanda del mercado y la infraestructura. La expansión de las plantas estadounidenses refleja cómo la producción y la tecnología se están integrando dentro de ese enfoque más amplio.

Al mismo tiempo, Toyota sigue invirtiendo en el desarrollo de la fuerza laboral. En Kentucky, la nueva financiación apoya programas de educación STEM y alianzas universitarias, sumándose a los más de 150 millones de dólares ya invertidos en iniciativas comunitarias y educativas en el estado.

Estados Unidos sigue siendo un pilar central de la red de producción global de Toyota, empleando a casi 48.000 personas y produciendo más de 35 millones de vehículos hasta la fecha. Las últimas inversiones refuerzan ese papel mientras adaptan la capacidad de fabricación a la demanda futura, desde vehículos familiares grandes hasta la transición gradual hacia la movilidad electrificada.

Mark Havelin

2026, Mar 25 02:22