Distracción al volante: estudio destaca brecha entre comportamiento y percepción
Un estudio de Mercury Insurance muestra que solo el 8% de conductores evita distracciones, mientras muchos subestiman riesgos. Conoce datos clave sobre seguridad vial.
Solo el 8% de los conductores afirma evitar por completo las distracciones al volante, a pesar de que la mayoría reconoce perder la concentración con frecuencia y aún así se considera más atenta que los demás. Esta es la conclusión principal de un nuevo estudio de Mercury Insurance que destaca una brecha entre el comportamiento real y la autopercepción entre los conductores estadounidenses.
En promedio, los encuestados admitieron haber realizado diez acciones distractoras diferentes en el último año. Estas van mucho más allá del uso del teléfono inteligente. Los hábitos cotidianos dominan la lista: beber, comer, ajustar la navegación, atender llamadas manos libres o simplemente perderse en pensamientos personales. Algunos de los comportamientos más comunes parecen rutinarios: casi el 80% bebe mientras conduce, y alrededor del 70% ajusta la navegación o alcanza objetos dentro del vehículo.
Esto es importante porque los conductores subestiman en gran medida el riesgo. Entre quienes reportaron más de 20 acciones distractoras, el 69% aún se considera más atento que el conductor promedio. En general, el 68% cree que puede realizar múltiples tareas de manera segura mientras conduce.
Las consecuencias son medibles. Según la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en Carreteras (NHTSA) de EE. UU., la conducción distraída sigue causando miles de muertes cada año. En 2023, 3.275 personas murieron y más de 324.000 resultaron heridas en accidentes que involucraron distracción. Los datos preliminares para 2024 aún apuntan a más de 3.200 fallecimientos. Las autoridades también señalan que es probable que estos casos estén subregistrados, ya que la distracción no siempre se registra después de un choque.
La distracción no se limita al uso del teléfono. Los expertos distinguen entre distracción visual, manual y cognitiva, lo que significa que los conductores pueden apartar la mirada, quitar las manos del volante o simplemente perder la concentración mental. Incluso los sistemas manos libres no eliminan el riesgo, ya que no reducen la carga cognitiva.
Patrones similares aparecen fuera de EE. UU. En Alemania, los estudios muestran que más de la mitad de los conductores participan regularmente en comportamientos distractores, con tasas que superan el 70% entre los conductores más jóvenes. Al mismo tiempo, muchos tienden a atribuir situaciones peligrosas a otros en lugar de a sus propias acciones, reforzando la misma brecha de exceso de confianza.
Los hallazgos de Mercury sugieren que el peligro real no radica en comportamientos extremos raros, sino en hábitos rutinarios que los conductores ya no perciben como riesgosos. Combinados con un exceso de confianza persistente, estas distracciones cotidianas siguen siendo un factor clave que moldea los resultados de seguridad vial.
Allen Garwin
2026, Abr 14 18:14