Range Rover SV Black: debut en Norteamérica, V8 de 615 PS y experiencia sensorial
Descubre el Range Rover SV Black en su debut en Norteamérica durante Design Miami: acabado negro total, V8 de 615 PS y novedades BASS y Sensory Floor.
El Range Rover SV Black realizó su debut en Norteamérica durante Design Miami, donde la marca presentó una instalación titulada “Dipped in Black”, concebida para subrayar la pureza formal y la fuerza expresiva del negro. Más que una premiere al uso, la puesta en escena se planteó como una exploración conceptual de la forma, la proporción y la materialidad, en sintonía con la filosofía que guía la línea SV; una decisión coherente con un producto que apuesta por la contención.
El SV Black encarna la interpretación más discreta y, a la vez, más contundente de ese enfoque. La carrocería luce el acabado Narvik Gloss Black, con parrilla pulida en negro brillante, apliques oscurecidos y llantas de 23 pulgadas en el mismo tono. Incluso las pinzas de freno adoptan un tratamiento más oscuro, mientras que un emblema circular SV de cerámica negra en la zaga remarca la artesanía asociada a Special Vehicle Operations. El conjunto no busca deslumbrar: convence desde la disciplina del detalle.
En el interior, el contraste adquiere un carácter más sereno y casi arquitectónico. El habitáculo está tapizado en cuero Ebony Near-Aniline con un patrón de perforaciones distintivo, y se recurre a una construcción de asiento de panel único que reduce las líneas de costura. Las chapas de abedul negro, los mandos cerámicos en negro satinado y sutiles detalles Moonlight Chrome componen una atmósfera monocroma que reivindica el refinamiento a través de la reducción. Pocas cabinas logran esa coherencia sin caer en lo frío; aquí, el equilibrio está bien medido.
El perfil técnico queda definido por varios elementos ya confirmados: estará disponible en formatos SWB y LWB y monta un motor de gasolina V8 con una potencia de 615 PS. Las cifras publicadas de consumo son de 12,0 l/100 km, con emisiones de CO₂ de 271 g/km.
Entre las innovaciones más destacadas figuran los Body and Soul Seats (BASS) y el Sensory Floor, este último presentado por la marca como una primicia mundial. Bajo la alfombrilla se integran transductores de vibración que trabajan al unísono con el sistema de audio y los modos de bienestar, de modo que los ocupantes pueden sentir el sonido físicamente. Medios especializados alemanes señalan que el efecto se percibe con mayor intensidad sin calzado, porque las vibraciones atraviesan la alfombra de gran grosor con más claridad. Es una vía interesante para llevar el lujo más allá de lo visual; habrá que ver cómo se integra en el día a día.
La propia instalación “Dipped in Black” toma inspiración del Seagram Building de Mies van der Rohe. Un muro interior retranqueado evoca la icónica línea dorada de referencia del rascacielos, mientras que una selección de objetos de diseño situados a lo largo de la banda iluminada explora cómo el negro transforma la percepción del volumen, la textura y la superficie. La referencia no se siente gratuita: ancla el relato estético del coche.
Mark Havelin
2025, Dic 09 06:48