Historia y legado de la BMW serie Z: Z1, Z3, Z8 y el adiós del Z4

BMW serie Z: del Z1 al Z4 Final Edition y su incierto futuro
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Repasamos la historia de la BMW serie Z: del experimental Z1 al Z4 Final Edition, fin en 2026, su impacto en el mercado y lo que se sabe del futuro eléctrico.

La historia de la serie Z de BMW es un raro ejemplo de cómo una idea experimental nacida en un laboratorio técnico puede convertirse en una línea de culto. A lo largo de más de tres décadas, los modelos Z han pasado de ser un concepto radical a un roadster de gran tirada y a un deportivo insignia, sin perder de vista la libertad, la curiosidad ingenieril y un diseño valiente. Y ahora, cuando el actual Z4 se prepara para despedirse, el interés por la saga sigue tan vivo como siempre.

BMW Z1
BMW Z1 / bmwgroup.com

BMW Z1
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El relato arranca con el BMW Z1 de mediados de los años ochenta, desarrollado dentro de la pequeña unidad de innovación BMW Technik. No nació para la producción en masa: sirvió como banco de pruebas para nuevos materiales, una disposición de suspensión poco convencional y soluciones experimentales como puertas que se deslizaban verticalmente y paneles de carrocería compuestos desmontables. El interés del público fue tal que BMW acabó fabricando alrededor de ocho mil unidades. Pese a su tirada limitada, el Z1 marcó el tono de lo que vendría. La letra Z, tomada de la palabra alemana Zukunft, que significa futuro, pasó a identificar los proyectos biplaza más audaces de la marca.

BMW Z3 Roadster
BMW Z3 Roadster / bmwgroup.com

BMW Z3 Roadster
BMW Z3 Roadster / bmwgroup.com

En 1995, BMW dio el siguiente gran paso con el Z3, su primer roadster concebido para el mercado global y, en especial, para Estados Unidos. La producción se trasladó a la planta de Spartanburg y el modelo se coló en la cultura pop, impulsado por su aparición en una película de James Bond. En siete años se fabricaron cerca de 300.000 unidades, convirtiéndolo en el Z más exitoso en términos comerciales.

Al mismo tiempo, los primeros dos mil compases del nuevo siglo trajeron el BMW Z8, un homenaje moderno al clásico 507 con la implicación de Henrik Fisker en su diseño. Representó la cota más alta de la ingeniería de BMW en su época: carrocería de aluminio, V8 atmosférico y un cuidado obsesivo por los detalles. No extraña que el Z8 se haya convertido en uno de los BMW más valiosos en el mercado de coleccionistas.

Mientras tanto, el BMW Z4 ha escrito el capítulo más largo de la saga. La primera generación adoptó líneas tensas y dramáticas, además de una carrocería más rígida. La segunda introdujo un techo rígido retráctil y un carácter rutero más refinado. La tercera y actual, el G29, se desarrolló junto al Toyota Supra y se fabrica en Magna Steyr, Austria. Según múltiples fuentes en inglés y alemán, su producción finalizará oficialmente en 2026.

BMW Z8
BMW Z8 / bmwgroup.com

La edición limitada Z4 Final Edition, disponible por un tiempo breve y con configuración fija, confirma que el ciclo de vida del modelo se acerca a su final. Las publicaciones discrepan en el mes —entre marzo y mayo de 2026—, pero coinciden en que no hay previsto un sucesor directo. Tanto BMW como la prensa del motor insisten en que no existe información oficial sobre un nuevo modelo Z.

BMW Z4 Final Edition
BMW Z4 Final Edition / bmwgroup.com

BMW Z4 Final Edition
BMW Z4 Final Edition / bmwgroup.com

En cuanto al futuro de la serie, el panorama es incierto. Representantes de BMW admiten que la plataforma Neue Klasse podría sostener en teoría un roadster deportivo, pero la compañía no ha anunciado planes, prototipos ni plazos. Diversos medios publican recreaciones de un hipotético Z4 eléctrico, pero se subraya que son ejercicios artísticos y no proyectos de desarrollo reales.

También influye el contexto de mercado. La cuota de los roadster biplaza tradicionales sigue menguando, mientras la demanda se desplaza de forma gradual hacia deportivos electrificados y SUV/crossover. Los informes del sector señalan crecimiento en el conjunto de los deportivos, aunque es la parte eléctrica la que avanza con más rapidez. En este escenario, los roadster de combustión clásica han quedado como un producto de nicho: costosos de desarrollar y de volumen cada vez más reducido.

Aun con las dudas, el legado de la serie Z se mantiene sólido. El Z1 es ya una rareza de coleccionista. Z3 y Z4 definieron distintas épocas del placer de conducción accesible de BMW. El Z8 figura entre los coches más cotizados de la marca en subasta. La historia de la línea Z demuestra que algunos de los experimentos más valientes de BMW han sido, a la vez, los más perdurables.

¿Volverá la serie Z? Por ahora, la respuesta queda abierta. Lo que sí perdura es el entusiasmo por los biplaza de BMW, y la experiencia invita a pensar que la historia de la letra Z nunca ha sido predecible.

Ethan Rowden

2025, Dic 09 08:45