Exposición en el Museo Škoda: 130 años en hallazgos auténticos
El Museo Škoda inaugura una exposición única: 23 vehículos preservados tal como fueron hallados, en una antigua fragua. Historia viva, visitas guiadas
La nueva exposición del Museo Skoda invita a recorrer la historia de la marca desde un ángulo poco habitual. En lugar de clásicos restaurados al milímetro, la muestra presenta vehículos conservados casi tal y como fueron hallados, tras décadas en graneros, garajes o rincones olvidados. Esas huellas auténticas del tiempo crean una atmósfera propia y proponen una forma fresca de leer los 130 años de la compañía, una decisión que se siente honesta y reveladora.
La exposición ocupa una antigua fragua de 1906, restaurada con tacto. Vigas metálicas imponentes, viejos soportes de hierro y tres altas chimeneas remiten a la era de la producción industrial temprana, cuando aquí trabajaban martillos de vapor para dar forma a grandes componentes metálicos. Hoy, el espacio devuelve a la vida fragmentos olvidados del pasado.
En una de las salas, el visitante encuentra 23 vehículos, cada uno con su historia. Entre ellos, el L&K Skoda 110 Coupé, que nació en 1928 como un deportivo a cielo abierto. La carrocería se modificó más tarde en Jihlava, y una fotografía de 1933 conservada vincula el coche con la familia de su entonces propietario. En 1973 pasó a la colección del museo en formación, convirtiéndose en una de sus primeras piezas históricas.
Muy cerca se exhibe el Skoda Popular Monte Carlo en la rara especificación Roadster Deluxe, construido específicamente para el Salón del Automóvil de Praga de 1936. En el capó aún se aprecian trazas de un tono gris azulado metalizado, un color de exposición utilizado entonces para algunos modelos de escaparate. Tras décadas y varios propietarios, el elegante roadster regresó a Mlada Boleslav hace unos cinco años y hoy se muestra junto al Monte Carlo Coupé que en su día compartió el mismo pedestal de feria.
El recorrido abarca las primeras décadas del desarrollo automovilístico de Skoda, desde el L&K Sd de 1913 hasta el Skoda Rapid OHV de 1948, que junto a sus predecesores casi parece moderno. Algunos vehículos forman parte de la colección desde finales de los años sesenta, otros son incorporaciones más recientes; todos reflejan distintas etapas en la evolución de la marca.
La muestra se sitúa en el edificio más antiguo del complejo fabril original, que albergó en su día cabinas de pintura y bancos de pruebas de motores. Aquí se produjeron varios Laurin & Klement, un detalle que añade otra capa de significado histórico al lugar. Las visitas guiadas duran unos 30 minutos y deben reservarse con antelación. A partir de 2026, se aplicará un suplemento de 100 CZK al precio estándar de la entrada para acceder a esta sección.
La apertura de esta nueva sala marca la primera fase de una ampliación más ambiciosa del Museo Skoda. El próximo año está previsto inaugurar un área dedicada a prototipos, modelos experimentales y estudios de diseño desde la década de 1950 hasta la actualidad, una ampliación que enriquecerá la lectura del desarrollo de Skoda y reunirá vehículos que han marcado el rumbo de la compañía a lo largo de generaciones.
Mark Havelin
2025, Dic 09 23:49