Land Rover Classic Defender V8: personalización al estilo OCTA
Works Bespoke se amplía: el Land Rover Classic Defender V8 ofrece colores y acabados del OCTA, interior a medida y mejoras de chasis, dirección y frenos.
Land Rover Classic ha ampliado su programa Works Bespoke para el Classic Defender V8, permitiendo a los clientes encargar una unidad que refleje al nuevo Defender OCTA en paleta de color y acabados del habitáculo. No se trata de un nuevo modelo, sino de afinar la propuesta: un Classic Defender acabado a mano que, en lo visual y en los materiales, se alinea con el Defender más extremo y prestacional de la gama actual. La jugada acerca dos generaciones con una coherencia poco habitual.
El Classic Defender V8 sigue disponible en carrocerías 90 o 110 Station Wagon, además de 90 Soft Top, pero la paleta inspirada en OCTA suma cinco acabados exteriores: los exclusivos de OCTA Petra Copper, Faroe Green y Sargasso Blue, más Narvik Black procedente del Defender OCTA Black y Patagonia White. Se mantienen opciones ya conocidas como Borasco Grey, Carpathian Grey y Charente Grey en el Classic Defender V8. Un abanico que refuerza el guiño estético sin disimular su esencia clásica.
Según Land Rover Classic, cada vehículo pasa alrededor de 300 horas en el área de pintura, desde la preparación y el ajuste cromático hasta el pulido final. El comprador puede elegir entre un acabado brillante o un nuevo satinado desarrollado para igualar el brillo de la película protectora mate opcional del Defender OCTA. Un detalle que evidencia la búsqueda de una estética coherente entre ambos mundos.
En el interior, el Classic Defender adopta por primera vez elecciones al estilo OCTA, como los ligeros Ultrafabrics PU en Khaki Green, Light Cloud y Lunar, junto al cuero semianilina Burnt Sienna. Para quienes se inclinan por el tema OCTA Black, también se ofrece cuero Ebony. Se pueden especificar asientos deportivos Recaro calefactados y tapizados a mano, y colaborar con el equipo de diseño de Land Rover Classic para replicar la distribución del color en los puntos de contacto clave: desde el volante y las palancas de transmisión hasta el salpicadero, el techo y los paneles de las puertas. Así, la personalización cobra sentido sin desentonar con el espíritu del modelo.
Los guiños a OCTA continúan con una parrilla del radiador en negro brillante, inspirada en el buque insignia moderno y pensada para maximizar el área abierta de refrigeración, además del anagrama del capó realizado en fibra de carbono troceada.
Importa un matiz clave: no es necesario tener un Defender OCTA para encargar un Classic Defender V8 a juego. Cada proyecto parte de un vehículo donante de 2012–2016 completamente restaurado, reingenierizado y actualizado. El paquete Classic Defender V8 se articula en torno a un V8 de 5,0 litros y 405 PS asociado a un cambio automático ZF de ocho marchas con modo sport, apoyado por una puesta a punto específica de la suspensión, dirección revisada y frenos mejorados con discos de 335 mm delante y 300 mm detrás y pinzas de cuatro pistones. Con este conjunto, el carácter del clásico gana aplomo sin perder autenticidad.
El Classic Defender V8 parte de £190.000 más impuestos locales y cada unidad incluye una garantía de un año sin límite de kilometraje. Con el Defender OCTA situado en la cima de la gama moderna —propulsado por un V8 biturbo mild-hybrid de 4,4 litros y 635 PS, y con un 0–100 km/h de 4,0 segundos—, el movimiento de Land Rover Classic se interpreta como una respuesta clara a la demanda: hay clientes que quieren un icono clásico que no solo brille por sí mismo, sino que también encaje con solvencia junto al buque insignia más mediático de la marca.
Mark Havelin
2025, Dic 11 10:26