Qué mostró el apagón de San Francisco sobre los robotaxis de Waymo

Apagón en San Francisco revela límites de los robotaxis de Waymo
Mliu92, CC BY-SA 3.0, via Wikimedia Commons

El apagón en San Francisco paralizó robotaxis de Waymo y obligó a pausar el servicio, revelando límites del transporte autónomo ante fallos de infraestructura.

Un apagón de gran escala en San Francisco se convirtió en una prueba de estrés inesperada para el transporte autónomo. Durante el fin de semana, los robotaxis de Waymo quedaron prácticamente inmovilizados después de que un incendio en una subestación de Pacific Gas and Electric Company inutilizara semáforos y alumbrado público en varias zonas de la ciudad. Más de 100.000 residentes se quedaron sin electricidad y los sistemas habituales de control del tráfico dejaron de funcionar.

Decenas de Jaguar I‑Pace sin conductor operados por Waymo fueron vistos detenidos en los cruces. En videos y fotos compartidos en redes sociales, los vehículos aparecían con las luces de emergencia encendidas, aparentemente incapaces de decidir cómo proceder sin señales activas. En algunos puntos, la escena derivó en embotellamientos y una interrupción considerable del flujo vial, una imagen elocuente de lo dependientes que siguen siendo estos servicios de la infraestructura urbana básica.

Waymo confirmó que suspendió temporalmente su servicio de transporte bajo demanda en el Área de la Bahía. Según la compañía, la medida buscó proteger a los pasajeros y garantizar que el personal de emergencia pudiera desplazarse con libertad por la ciudad. Las operaciones se reanudaron únicamente después de que PG&E informara que había restablecido la energía para la mayoría de los clientes afectados. En un contexto así, la pausa suena prudente: mejor reducir la exposición que añadir incertidumbre a un escenario ya complejo.

La empresa no detalló el motivo técnico exacto de las dificultades de sus vehículos en intersecciones sin señales activas. Su sistema autónomo se apoya en cartografía previa, datos de sensores y, en situaciones atípicas, en la asistencia de agentes remotos de la flota. Estos operadores pueden supervisar las cámaras y una representación 3D del entorno del vehículo para ayudar a resolver escenarios complejos. Sobre el papel, es una red de seguridad robusta; el apagón, sin embargo, puso a prueba esos protocolos en condiciones poco habituales.

El corte eléctrico pudo complicar aún más el panorama al aumentar la carga sobre las redes móviles, ya que los residentes pasaron del Wi‑Fi a los datos celulares durante la caída. Aunque esto despertó preguntas sobre la disponibilidad de datos para el soporte remoto, Waymo no confirmó si la conectividad tuvo un papel directo en lo sucedido.

El incidente llega en un momento de competencia al alza en el mercado de robotaxis en Estados Unidos. Elon Musk señaló que los robotaxis de Tesla no se vieron afectados por el apagón de San Francisco; una afirmación difícil de sopesar sin un banco de pruebas común. Por ahora, no hay tests independientes que comparen cómo se desempeñan distintos sistemas autónomos ante fallos de infraestructura a gran escala.

De momento, el apagón de San Francisco ha dejado al descubierto los límites de los taxis autónomos actuales frente a interrupciones urbanas generalizadas. Los reguladores no han anunciado sanciones relacionadas con el incidente, aunque es probable que el episodio avive el debate sobre cuán preparados están los vehículos sin conductor para la imprevisibilidad de las ciudades reales. Un recordatorio de que la autonomía no vive en el vacío: cuando la ciudad se apaga, el software también se queda sin referencias.

Mark Havelin

2025, Dic 22 15:12