Tesla y sus manillas enrasadas: riesgos en choques y presión regulatoria
Cómo las manillas enrasadas de Tesla dificultan abrir puertas tras choques; casos citados por Bloomberg, investigación de NHTSA y posibles cambios de diseño.
El minimalismo lleva años marcando a Tesla, desde los interiores hasta los detalles exteriores. Pero esa misma filosofía está generando dudas serias sobre la seguridad. Uno de los ejemplos más discutidos son las manillas enrasadas de accionamiento electrónico, capaces de pasar de rasgo de diseño limpio a obstáculo crítico tras un choque.
Una investigación de Bloomberg, citada ampliamente por medios de Estados Unidos y Europa, identificó al menos 15 muertes en Estados Unidos en la última década en las que la imposibilidad de abrir las puertas de un Tesla después de un accidente apareció como factor contribuyente. Los casos abarcan cerca de una docena de incidentes, varios con incendios posteriores a la colisión. En esos momentos, cada segundo pesa, y cualquier retraso al abandonar el vehículo puede resultar fatal.
El escenario que describe la investigación se repite con inquietante regularidad. Tras un impacto severo, el automóvil puede perder la alimentación del sistema de baja tensión, lo que desactiva los cierres y tiradores exteriores electrónicos. Entonces, las puertas dejan de responder desde fuera. En el habitáculo existen liberadores mecánicos de emergencia, pero su ubicación cambia según el modelo y el año, y a menudo están señalizados de manera poco clara. Bajo un estrés extremo, los ocupantes pueden no saber dónde están o cómo accionarlos; en un coche moderno, tener que “aprender” ese gesto no debería ser condición para ponerse a salvo.
La falta de claridad en los respaldos mecánicos es una de las conclusiones centrales del reporte. Aunque muchos fabricantes recurren hoy a manillas electrónicas o retráctiles, Tesla destaca por el volumen de quejas presentadas ante los reguladores, una tendencia que la investigación relaciona tanto con sus decisiones de diseño como con el tamaño de su parque. El alcance de la marca puede amplificar el problema, pero la ergonomía no debería admitir dudas cuando hay humo o fuego.
En Estados Unidos, el asunto ya está en el radar de la National Highway Traffic Safety Administration. La NHTSA ha abierto una evaluación preliminar sobre el Tesla Model Y 2021 tras reportes de que los tiradores exteriores dejaron de operar cuando bajó la alimentación de baja tensión. Algunas denuncias relatan que padres no pudieron volver a abrir las puertas desde fuera para alcanzar a sus hijos y se vieron obligados a romper las ventanas. La investigación cubre unos 174.000 vehículos y se centra en situaciones en las que ocupantes o rescatistas no lograron acceder tras un fallo relacionado con la energía.
El escrutinio regulatorio no se limita a Estados Unidos. En China, el Ministerio de Industria y Tecnología de la Información ha difundido propuestas preliminares que exigirían que los vehículos permitan la apertura mecánica de las puertas tras un choque o un incidente con la batería. En Europa, el tema también está en discusión entre organismos reguladores y de certificación, donde gana terreno un principio claro: las puertas deben poder abrirse incluso en caso de pérdida total de alimentación eléctrica.
Tesla sostiene que sus vehículos cumplen con las normas de seguridad vigentes y recuerda que sistemas de manillas electrónicas similares se emplean en toda la industria. Aun así, según Bloomberg, la compañía contempla cambios de diseño, incluida una integración más estrecha entre los mecanismos eléctricos y los mecánicos, con el objetivo de que la salida de emergencia resulte más intuitiva. Es un giro pragmático que no contradice su lenguaje estético, pero sí le obliga a reconocer sus límites.
El debate sobre las manillas muestra cómo las decisiones de diseño y tecnología tienen consecuencias que van más allá de la estética. Con reguladores de varias regiones examinando el asunto, es probable que las exigencias se endurezcan, poniendo a prueba ese minimalismo en condiciones reales de emergencia. La elegancia luce en el aparcamiento; en la peor hora, manda lo inmediato y lo tangible.
Allen Garwin
2025, Dic 24 03:18