Carfax alerta: crece el fraude del cuentakilómetros en autos usados de EE. UU.

Fraude del cuentakilómetros en autos usados de EE. UU.
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Carfax advierte un aumento del 14% del fraude del cuentakilómetros en autos usados de EE. UU. Impacto en precios, focos regionales y cómo verificar datos.

El mercado de autos usados en Estados Unidos vuelve a toparse con un viejo conocido: la manipulación del cuentakilómetros. Según Carfax, alrededor de 2,45 millones de vehículos que circulan hoy en el país podrían tener el kilometraje atrasado. No solo sorprende la magnitud, sino el ritmo al que crece el problema: los casos sospechosos subieron un 14% interanual, frente al 4% registrado el año anterior. Un repunte que, por sí solo, obliga a extremar la cautela al comprar.

Los cuentakilómetros digitales, que en su día parecían la solución, no han acabado con el fraude; simplemente lo han transformado. Las herramientas electrónicas para alterar los datos son cada vez más accesibles, y la manipulación resulta menos evidente a simple vista. Al mismo tiempo, el seguimiento ampliado de datos y los historiales de vehículo destapan inconsistencias con mayor frecuencia tras los cambios de propietario.

El golpe al bolsillo del comprador es tangible. Los autos señalados por posible alteración del cuentakilómetros pierden, de media, unos $3.300 de valor. Y ese ajuste suele reaparecer más adelante en forma de reparaciones inesperadas, desgaste prematuro o problemas de seguridad que no encajan con el kilometraje que marca el tablero.

En varios estados el problema crece por encima de la media nacional. Montana encabeza el avance con un 33% más de casos sospechosos, seguida de Tennessee con un 30% y Arkansas con un 28%. Estos picos regionales apuntan a una distribución desigual del fraude, probablemente ligada a las dinámicas locales de reventa.

Carfax y los reguladores federales recuerdan que la manipulación del cuentakilómetros es un delito federal, con pérdidas anuales para los consumidores estimadas en más de $1.000 millones. Pese a las sanciones vigentes, la carga de la prueba sigue recayendo, en gran medida, sobre el comprador: revisar historiales, comprobar la coherencia del kilometraje en títulos, registros de servicio y datos de seguros continúa siendo la vía más fiable para detectar alteraciones. En un mercado tan atomizado, la transparencia documental es, en la práctica, la red de seguridad que más cuenta.

Con los casos en ascenso, el papel de las bases de datos claras y los registros contrastados será aún más decisivo. Los sistemas digitales no han acabado con el fraude del cuentakilómetros, pero están llevando la batalla del terreno de la inspección mecánica al de la verificación de datos.

Allen Garwin

2025, Dic 27 17:06