Del ojo de cíclope a la cámara trasera: tecnologías adelantadas a su tiempo

Tecnologías del automóvil 'nuevas' con raíces del siglo XX
Michael Barera, CC BY-SA 4.0, via Wikimedia Commons

Descubre cómo faros adaptativos, cámara de visión trasera, dirección a las cuatro ruedas y suspensión activa nacieron décadas atrás y hoy impulsan el automóvil.

La historia del automóvil tiene una forma de sorprender. Lo que hoy se vende como tecnología de ruptura, a menudo es una versión afinada de ideas concebidas décadas atrás. Los coches modernos, repletos de electrónica y algoritmos, no hacen más que continuar una conversación que los ingenieros iniciaron a mediados del siglo XX.

Un ejemplo llamativo es el llamado ojo de cíclope del Ter 48 de serie. Consistía en un tercer faro situado justo en el centro, que giraba con las ruedas. Iluminaba la zona oscura del interior de la curva a la que los faros convencionales no llegaban. Hoy esa función recae en los faros matriciales, presentes ya en buena parte de los vehículos actuales, aunque la idea de la iluminación adaptativa nació mucho antes de que los sistemas digitales se hicieran comunes.

Buick Centurion de 1956
Buick Centurion 1956 / Michael Barera, CC BY-SA 4.0, via Wikimedia Commons

Otro caso notable nos lleva al prototipo Buick Centurion de 1956, que mostró una temprana versión de cámara de visión trasera. La pantalla, diminuta según los estándares actuales, ofrecía poca practicidad: a menudo era más fácil girarse y mirar a través del techo acristalado. Aun así, la posibilidad de vigilar visualmente lo que ocurre detrás del coche apuntaba en la dirección correcta y, con el tiempo, se convirtió en un equipamiento habitual.

Nissan Skyline GT25 Turbo de 1998
1998 Nissan Skyline GT25 Turbo / Calreyn88, CC BY-SA 4.0, via Wikimedia Commons

Ya a finales de los años ochenta, los fabricantes japoneses introdujeron los primeros sistemas de dirección a las ruedas traseras. En el Honda Prelude, el sistema era puramente mecánico y dependía directamente del ángulo de giro. El Nissan Skyline apostó por otra vía: un algoritmo controlado por ordenador ajustaba automáticamente las ruedas posteriores. Aquellas soluciones sentaron las bases de los actuales sistemas avanzados de control del chasis.

Buick Centurion de 1956
Buick Centurion 1956 / Michael Barera, CC BY-SA 4.0, via Wikimedia Commons

Incluso la suspensión activa, tan promocionada en la publicidad actual de los coches chinos, dista de ser un invento reciente. Ingenieros franceses la desarrollaron hace unos 70 años. Entonces, sin embargo, los costes de producción eran demasiado altos y la tecnología no llegó al gran público.

En conjunto, estos ejemplos demuestran que el progreso del automóvil rara vez avanza en línea recta: sigue una trayectoria en espiral, en la que las ideas regresan, se enriquecen con nuevas capacidades y encuentran por fin su momento. Las tecnologías de hoy pueden parecer revolucionarias, pero muchas hunden sus raíces en conceptos que simplemente se adelantaron a su tiempo.

Ethan Rowden

2025, Dic 30 03:08