Tesla recorta su contrato 4680: impacto en L&F y en las baterías del Cybertruck
Tesla revisó a la baja su contrato de materiales de cátodo 4680 para el Cybertruck, dejando a L&F casi sin ingresos. Analizamos el impacto en baterías y mercado
El proveedor surcoreano de materiales para baterías L&F Co. sufrió un fuerte golpe financiero después de que Tesla revisara drásticamente un contrato de suministro vinculado a sus celdas 4680 para el Cybertruck. Lo que en su día se valoró en unos 2.900 millones de dólares quedó prácticamente amortizado y terminó generando ingresos de menos de 10.000 dólares.
El acuerdo abarcaba entregas de materiales de cátodo con alto contenido de níquel destinados a las celdas cilíndricas 4680 de Tesla, pieza clave de la estrategia de baterías presentada en el Battery Day. Estas celdas de mayor formato buscaban recortar costes, simplificar el conjunto y viabilizar el ambicioso proceso de electrodos en seco de la marca. En la práctica, escalar la producción de las 4680 ha resultado complicado, algo que Elon Musk ya había admitido. Una corrección de este tamaño deja claro lo frágiles que pueden ser los planes cuando la tecnología aún se está madurando.
Firmado en 2023 y previsto para ejecutarse durante 2024 y 2025, el contrato se deshizo a medida que el programa 4680 de Tesla avanzaba más despacio de lo esperado y la demanda del Cybertruck quedaba por debajo de las primeras proyecciones. Según Reuters, Tesla finalmente no necesitó el volumen de material de cátodo que había previsto al anunciarse el acuerdo.
También influyeron factores más amplios del mercado. Los cambios en la política global de vehículos eléctricos, incluidos los nuevos requisitos de la Ley de Reducción de la Inflación de EE. UU., han añadido incertidumbre a los proveedores internacionales de baterías. Normas más estrictas sobre componentes y minerales críticos obligan a toda la cadena de suministro a replantear sus planes a largo plazo y sus hipótesis de inversión.
Para L&F, el impacto ha sido severo. Su cotización cayó con fuerza a medida que los inversores asumían la pérdida de lo que se esperaba como un gran motor de crecimiento. A la vez, la compañía asegura que los envíos de sus productos estrella de alto contenido en níquel a los principales fabricantes coreanos de baterías continúan sin interrupciones.
Para Tesla, el episodio queda más bien como una nota a pie de página dentro de un replanteamiento estratégico más amplio. El Cybertruck sigue en producción, pero se vende a un ritmo mucho más moderado del previsto en un inicio, y el programa 4680 continúa puliéndose. En conjunto, la situación funciona como advertencia para los proveedores: asociarse con Tesla puede abrir un potencial enorme, pero en un mercado de eléctricos que cambia a toda velocidad los riesgos son del mismo calibre.
Allen Garwin
2025, Dic 31 09:03