Corea del Sur reconfigura los subsidios a vehículos eléctricos y eleva los estándares
Corea del Sur actualiza en 2026 los subsidios a vehículos eléctricos: más apoyo al comprador, estándares de batería y recarga más estrictos y ventaja local.
Corea del Sur refuerza su apoyo a los vehículos eléctricos y reconfigura las normas de subvención de un modo que da una clara ventaja a los fabricantes nacionales, en un momento en que se intensifica la competencia de las marcas chinas. El plan de incentivos para 2026, ya cerrado, incrementa la ayuda directa a los compradores de eléctricos e introduce condiciones adicionales llamadas a influir en el equilibrio del mercado.
El incentivo máximo del gobierno para un coche eléctrico pasa a 6,8 millones de wones, con 1 millón de wones extra para quienes entreguen para desguace o vendan un vehículo de combustión al dar el salto a un nuevo eléctrico. La ayuda se aplica solo a vehículos nuevos. El tope de precio para optar a la subvención se mantiene en 53 millones de wones, y está previsto que baje a 50 millones en 2027.
Una pieza clave de la reforma es la introducción de requisitos más estrictos sobre estándares de recarga y rendimiento de la batería. Estos cambios impactan con más fuerza a las marcas que dependen de baterías de fosfato de hierro y litio, mientras que Hyundai y Kia salen favorecidas por su enfoque en la tecnología de níquel-manganeso-cobalto. En la práctica, los fabricantes locales quedan mejor posicionados para cumplir los nuevos criterios y acceder íntegramente a las subvenciones.
El telón de fondo es un mercado eléctrico en plena transformación. El Tesla Model Y se mantiene como el coche eléctrico más vendido en Corea del Sur, pero los fabricantes chinos, con BYD a la cabeza, recortan distancia y ya figuran entre las principales marcas de eléctricos importados. Además, varias empresas chinas se preparan para entrar en el país, lo que añadirá presión competitiva.
Hyundai y Kia responden ampliando sus gamas eléctricas, con nuevos modelos de acceso pensados para competir tanto en casa como en mercados exteriores como Europa. Al mismo tiempo, el marco de subvenciones se extiende ahora a los vehículos eléctricos comerciales, desde furgonetas pequeñas hasta camiones de gran tamaño, lo que ensancha el alcance del apoyo estatal y anima a la adopción más allá del turismo.
En conjunto, estas medidas subrayan la estrategia de fondo del gobierno: estimular la demanda de eléctricos y, a la vez, resguardar una industria local clave en medio de un comercio global cambiante y de una competencia exterior al alza. Más que cerrar el mercado, Corea del Sur eleva el listón y apuesta por que estándares más exigentes e incentivos selectivos permitan a los fabricantes locales mantener su ventaja en la transición eléctrica. A ojos del comprador, el mensaje es claro: habrá más apoyo, pero también más exigencias tecnológicas.
Allen Garwin
2026, Ene 03 12:24