General Motors patenta un asiento adaptativo con cámaras de aire y ajuste automático
General Motors patenta asientos adaptativos con cámaras de aire, sensores y masaje: ajuste automático y soporte personalizado para mayor confort y menor fatiga.
General Motors ha patentado un nuevo sistema de asientos para automóvil destinado a mejorar el confort y la ergonomía mediante una estructura adaptativa. La solicitud, identificada como US 2025/0376097 A1, se presentó en junio de 2025 y se publicó en diciembre. Según la documentación, el asiento está concebido para ajustarse a las características físicas de cada persona durante el uso cotidiano.
En el centro de la idea se encuentra una capa de confort situada entre el armazón del asiento y la tapicería. Esta capa combina espuma convencional con una o varias cámaras de aire. Al variar la presión, las cámaras se expanden o se comprimen, de modo que el asiento puede sentirse más firme o más mullido según convenga. El flujo de aire se regula mediante una bomba integrada en el propio sistema.
El diseño contempla múltiples cámaras tanto en el cojín como en el respaldo. Estas pueden funcionar de forma independiente para ofrecer apoyo localizado en la zona lumbar, los refuerzos laterales, la parte superior de la espalda y la zona de los muslos. La patente también describe ciclos de presión en cámaras seleccionadas que habilitan una función de masaje mientras el vehículo está en movimiento. Más allá del efecto de bienestar, lo interesante aquí es la posibilidad de modular áreas concretas según la necesidad del momento, algo que puede marcar diferencia en viajes largos si el ajuste es rápido y preciso.
El sistema puede equiparse con sensores de presión y ocupación capaces de determinar la postura del conductor, su peso y su perfil de asiento. Con esos datos, el asiento puede ajustar su soporte de forma automática, sin intervención manual, una aproximación especialmente pertinente en vehículos compartidos por conductores con complexiones diferentes. En la práctica, esta automatización podría ayudar a reducir la fatiga al mantener una sujeción coherente con la morfología de cada usuario.
General Motors señala que la tecnología podría, con el tiempo, sustituir el acolchado fijo tradicional, haciendo los asientos más adaptables y potencialmente más duraderos. El paso de la espuma estática a estructuras regulables refleja un cambio más amplio en el diseño de interiores, donde el confort se define cada vez más por la personalización y no por soluciones únicas para todos.
Allen Garwin
2026, Ene 03 14:48