Tesla afronta demanda por muerte por negligencia tras choque del Model X en Idaho
Demanda en Utah acusa a Tesla de fallos en Autopilot y ayudas a la conducción tras choque mortal del Model X en Idaho; en debate su diseño, alertas y seguridad.
Tesla vuelve a quedar bajo la lupa legal por la seguridad de sus vehículos, tras una demanda por muerte por negligencia derivada de un choque mortal con un Model X en Idaho. El siniestro, ocurrido en septiembre de 2023, acabó con la vida de cuatro miembros de una misma familia y su perro.
La colisión se produjo la tarde del 1 de septiembre en la autopista estatal 33 de Idaho. Según los informes policiales, un Tesla Model X 2022 invadió el carril contrario y chocó de frente contra un camión Kenworth que transportaba grano. Todos los ocupantes del Tesla llevaban cinturón de seguridad y fueron declarados muertos en el lugar. El conductor del camión no sufrió lesiones físicas.
La demanda se presentó el 28 de agosto de 2025 y avanza en el Tribunal del Tercer Distrito Judicial de Utah. Alega que el vehículo contaba con sistemas de asistencia al conductor defectuosos que no mantuvieron el coche dentro del carril ni emitieron alertas adecuadas. La denuncia menciona específicamente funciones como Autosteer, Lane Departure Warning, Lane Keeping Assist, Lane Centering Assistance y Emergency Lane Departure Avoidance.
Uno de los argumentos centrales apunta a la comunicación pública de Tesla sobre su tecnología. Los demandantes sostienen que la compañía exageró el grado de madurez y la seguridad en uso real de sus sistemas de asistencia, generando una confianza infundada en los conductores. Si Autopilot estaba activado en el momento del choque sigue en disputa, pero la demanda afirma que los sistemas esenciales de seguridad deben funcionar con independencia del modo de conducción. En un terreno así, las palabras pesan: cuando el mensaje sugiere más de lo que la carretera permite, la balanza se inclina hacia un exceso de confianza.
El caso de Idaho se suma a un debate más amplio y persistente en torno a la asistencia a la conducción de Tesla. En años anteriores, los reguladores estadounidenses investigaron Autopilot y exigieron a la compañía implementar actualizaciones de software tras concluir que los controles existentes y las medidas de monitorización del conductor podían resultar insuficientes en determinados escenarios.
Tesla no ha comentado públicamente la demanda. A medida que el proceso avance, es probable que se intensifique el escrutinio sobre cómo se diseñan, se promocionan y se interpretan los sistemas de ayuda al conductor, y si su desempeño en la calle está a la altura de las expectativas que generan.
Allen Garwin
2026, Ene 04 18:46