Dodge Viper RT/10 2001 con Hellcat Redeye, preparado para drag y no legal para la calle

Dodge Viper RT/10 2001 Hellcat: drag por menos de $20k
carsandbids.com

Dodge Viper RT/10 2001 con Hellcat Redeye y set-up de drag: no es legal para la calle. En Cars & Bids, subasta sin reserva por menos de 20,000 dólares.

Este Dodge Viper RT/10 de 2001 deja poco margen para los términos medios, tanto en lo técnico como en lo filosófico. Lo que fue emblema de la performance mecánica estadounidense más cruda —con un V10 atmosférico y caja manual— hoy se rige por normas muy distintas.

El V10 de 8.0 litros original ha desaparecido por completo. En su lugar vive un Hellcat Redeye V8 de 6.2 litros con compresor, un motor que en configuración de fábrica declara 797 caballos y 707 lb-pie de par. La potencia pasa por una transmisión automática TH400 de tres marchas, una unidad muy ligada al drag por su durabilidad y su capacidad para soportar cargas extremas. Esa decisión ya cuenta su propósito: no es un auto para la calle.

Toda la preparación mira a la aceleración en línea recta. El conjunto del motor incluye un sistema de combustible mejorado, una polea de supercargador más pequeña y amplias modificaciones de refrigeración, mientras que el chasis se ha adaptado en la misma dirección. Coilovers Penske Racing, frenos orientados al drag, rines ligeros y un sistema de line-lock apuntan a un único objetivo. No hay hoja de banco disponible, y las cifras de desempeño en el octavo de milla responden a lo que afirma el vendedor, no a pruebas documentadas.

Visual y mecánicamente, el Viper también ha cruzado la frontera del uso vial. Se han retirado varios componentes exigidos para circular, y el vendedor indica de forma explícita que el auto no es legal para la calle. Es un resultado habitual en preparaciones dedicadas al drag, donde el rendimiento manda sobre el cumplimiento normativo.

Lo que vuelve la historia especialmente llamativa es el precio. Ofrecido en Cars & Bids y con sin reserva, la puja se ha mantenido por debajo de 20,000 dólares, una cifra inferior al costo del auto nuevo más barato hoy en venta. En contraste, los Viper RT/10 de principios de los 2000 en gran medida de serie suelen moverse por mucho más, una muestra de cómo una especialización tan radical puede reconfigurar el valor de mercado.

Este Viper ya no persigue la originalidad ni la pureza histórica. No pretende ser refinado ni versátil, y tampoco lo disimula. Prefiere demostrar hasta dónde puede llegar un proyecto de entusiastas cuando la prioridad absoluta es la velocidad en línea recta, incluso si esa metamorfosis termina dejando al auto más barato que un modelo económico a estrenar.

Allen Garwin

2026, Ene 06 03:01