Bugatti en 2025: legado del Veyron, adiós W16 y avance del Tourbillon
Repasamos 2025 en Bugatti: 20 años del Veyron, últimos Bolide y W16 Mistral, lanzamiento de Programme Solitaire y primeros pasos del Tourbillon híbrido.
Para Bugatti, 2025 fue algo más que un año exitoso: fue un punto de inflexión. Mientras la marca repasa un periodo marcado por niveles de producción récord, también cierra uno de los capítulos más importantes de su historia y prepara el terreno para lo que viene.
Uno de los momentos clave fue la celebración de los 20 años del Bugatti Veyron, el coche que redefinió el panorama del hiperdeportivo moderno. La efeméride se conmemoró en Molsheim con un festival que reunió modelos históricos y actuales, y continuó en Las Vegas con la mayor concentración de Veyron jamás organizada. Con 47 unidades presentes, quedó claro que el legado del modelo sigue plenamente vigente dos décadas después.
En paralelo, Bugatti centró su atención en los últimos hitos de la era del W16. El Bolide, concebido solo para circuito, llegó a sus últimos propietarios y cerró un proyecto que llevó la ingeniería al extremo. Para respaldar una experiencia de propiedad tan singular, la firma puso en marcha una red global de Certified Bolide Centers, y los primeros eventos “Feeling The Track” en el Circuit Paul Ricard dejaron patente que el Bolide está pensado para conducirse, no solo para admirarse.
La despedida del W16 en carretera abierta la encabeza el W16 Mistral, el primer roadster de Bugatti desde el Veyron Grand Sport Vitesse. Como último descapotable de la casa impulsado por su icónico motor, el Mistral funciona como canto del cisne simbólico y, además, como el coche de producción abierto más rápido jamás construido.
Más allá de la producción en serie, la marca presentó Programme Solitaire, una nueva iniciativa de carrocería a medida limitada a solo dos creaciones únicas al año. Su primer proyecto, Brouillard, debutó durante la Monterey Car Week y demostró la capacidad de la casa de Molsheim para traducir historias personales y temas artísticos en automóviles irrepetibles.
El futuro, sin embargo, ya toma forma. En 2025, los clientes comenzaron a configurar el Bugatti Tourbillon, explorando una paleta ampliada de colores exteriores, materiales y opciones a medida, incluida la especificación Équipe Pur Sang inspirada en la herencia deportiva de la marca. En Molsheim, continúa la construcción de un nuevo Atelier de clase mundial, pensado para sustentar la próxima generación de producción de Bugatti y su avanzado tren motriz híbrido.
La comunidad se mantuvo como pilar central a lo largo del año. Desde encuentros internacionales con socios hasta experiencias de conducción curadas como el Grand Tour por Portugal, Bugatti siguió fortaleciendo las relaciones que definen a la marca más allá de los coches. Esa cercanía añade consistencia a su discurso y fideliza tanto como cualquier cifra de rendimiento.
Al mismo tiempo, el Art de Vivre de Bugatti se adentró con más fuerza en el territorio lifestyle. La apertura del Bugatti Home Atelier en Milán, un Bugatti Baby II único creado junto a Hedley Studios y Jascha Straub, y las colaboraciones continuas en relojería, accesorios y residencias de marca reforzaron la presencia de la firma más allá de los límites del automóvil. Un paso natural para un nombre que vende también una forma de vivir.
De cara a 2026 —año llamado a celebrar el centenario del Royale, el décimo aniversario del Chiron y el inicio de la producción del Tourbillon—, el equilibrio entre herencia y reinvención rara vez ha sido tan nítido. Lo logrado en 2025 sugiere una marca que no cierra un capítulo, sino que prepara con cuidado el siguiente.
Mark Havelin
2026, Ene 08 10:05