El Škoda Enyaq Coupé RS supera el desafío del norte de Kenia

Un coche eléctrico recorre 500 km en Kenia sin infraestructura de carga
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Un Škoda Enyaq Coupé RS recorrió más de 500 km en el remoto norte de Kenia, demostrando que los coches eléctricos pueden funcionar sin infraestructura de carga dedicada. Descubre cómo lo logró.

Un coche eléctrico de producción estándar recorrió más de 500 kilómetros por el remoto norte de Kenia, donde las temperaturas rozan los 40°C y la infraestructura de carga es prácticamente inexistente. El Škoda Enyaq Coupé RS participó en una expedición organizada por BBC Earth y BBC Top Gear, poniendo a prueba si un vehículo eléctrico puede funcionar mucho más allá de su entorno habitual. Y demostró que sí es posible.

La ruta atravesó la región del lago Turkana, una de las zonas más importantes para comprender los orígenes humanos. Lugares como Koobi Fora han proporcionado cientos de fósiles, incluidos restos de Homo habilis y Homo erectus, así como huellas que muestran que diferentes especies humanas coexistieron hace unos 1,5 millones de años. La región sigue siendo un centro de investigación activo, respaldado por el Turkana Basin Institute, que ofrece instalaciones para los científicos que trabajan en la zona.

En este contexto, el viaje tuvo un peso simbólico. Conectó un lugar profundamente vinculado a la evolución humana con una tecnología que está dando forma al futuro de la movilidad. Ante la ausencia de infraestructura de carga rápida, el equipo dependió de la electricidad trifásica, común en talleres y sitios industriales. Utilizando un adaptador portátil, el Enyaq cargó a hasta 11 kW, lo que permitió continuar el viaje.

El vehículo en sí permaneció prácticamente sin cambios. Aparte de los neumáticos todoterreno, mantuvo su configuración estándar, incluidos dos motores eléctricos para la tracción total, un modo Tracción dedicado para superficies difíciles y la suspensión adaptativa DCC. Con una potencia del sistema de 250 kW y una capacidad útil de batería de alrededor de 79 kWh, el modelo está diseñado para viajes de larga distancia, aunque el rendimiento real depende de la temperatura y el estado de la batería.

La expedición subraya una idea práctica: el acceso a electricidad básica puede ser más crucial que la infraestructura de carga dedicada. Donde hay una conexión trifásica disponible, los vehículos eléctricos pueden funcionar incluso en entornos remotos. En definitiva, el proyecto refuerza un punto más amplio: la movilidad eléctrica se está expandiendo más allá de los casos de uso familiares y es cada vez más capaz de funcionar en condiciones que antes se consideraban inadecuadas.

Mark Havelin

2026, Mar 18 20:16