Reducción de emisiones en el nuevo GLC eléctrico de Mercedes-Benz

Mercedes-Benz GLC eléctrico reduce emisiones de carbono en dos tercios
mercedes-benz.com

El Mercedes-Benz GLC eléctrico reduce las emisiones de carbono en dos tercios en comparación con la versión de combustión, según su informe ambiental verificado.

Mercedes-Benz destaca en su evaluación ambiental del nuevo GLC eléctrico una reducción de dos tercios en las emisiones de carbono durante todo el ciclo de vida, en comparación con su versión de combustión. Esta cifra abarca desde la extracción de materiales y la producción hasta el uso durante 200.000 kilómetros y el tratamiento al final de su vida útil.

La empresa ha publicado su 360° Environmental Check, un informe detallado y verificado de forma independiente que documenta el rendimiento ambiental del modelo. En el caso del GLC con tecnología EQ, la reducción se logra mediante medidas dirigidas a los componentes con mayor huella de carbono: los sistemas de baterías, el aluminio, el acero y los plásticos.

Solo las emisiones de producción se han reducido en un 23%. Aun así, la batería sigue siendo el mayor contribuyente, representando alrededor del 40% de las emisiones relacionadas con la fabricación. Para abordar este punto, Mercedes-Benz utiliza celdas producidas con energía renovable y materiales optimizados para cátodos, ánodos y carcasas. Como resultado, la huella de carbono por batería disminuye aproximadamente un 40%, lo que ahorra unas 3,1 toneladas de CO₂.

Las elecciones de materiales también apoyan la reducción. El vehículo incorpora 61 kilogramos de termoplásticos reciclados, incluidos componentes fabricados íntegramente con fuentes posconsumo, como paragolpes de vehículos al final de su vida útil. Alrededor de dos tercios del aluminio utilizado proviene de rutas de producción bajas en carbono o de contenido reciclado, lo que aporta una reducción adicional de aproximadamente 1,1 toneladas de CO₂. El acero producido mediante hornos de arco eléctrico alimentados por energía renovable también forma parte de la mezcla de materiales.

El interior marca otro avance: alrededor de 100 componentes han sido certificados por The Vegan Society. El paquete vegano va más allá de la tapicería de los asientos e incluye revestimientos del volante, paneles, techo y alfombras, todos libres de materiales de origen animal y parcialmente basados en insumos reciclados.

El resultado ambiental general depende en gran medida de cómo se cargue el vehículo. Según los cálculos de Mercedes-Benz, las emisiones del ciclo de vida pueden variar en un 37% aproximadamente, dependiendo de si la electricidad proviene de la red europea o de fuentes renovables. Esto subraya el papel del sistema energético en la determinación del impacto real de la movilidad eléctrica.

La metodología del 360° Environmental Check ha sido utilizada por Mercedes-Benz desde 2005 y forma parte de una estrategia más amplia. La empresa tiene como objetivo lograr la neutralidad de carbono en toda su cadena de valor para 2039, incluidos proveedores y el uso del vehículo.

Con el nuevo GLC, esta estrategia se refleja en un enfoque coordinado en todas las etapas, desde las materias primas hasta el reciclaje. Los datos sugieren que los ajustes consistentes y en todo el sistema, en lugar de cambios aislados, son clave para lograr reducciones sustanciales de emisiones.

Mark Havelin

2026, Mar 25 17:06