BMW amplía su centro de reciclaje en Wackersdorf para impulsar la circularidad
BMW traslada y amplía su centro de reciclaje a Wackersdorf, creando un nuevo Centro de Competencia en Circularidad para 2029, enfocado en desmontaje, reciclaje de vehículos de hidrógeno y automatización.
BMW traslada su centro de reciclaje de vehículos a Wackersdorf y lo amplía para convertirlo en un nuevo Centro de Competencia en Circularidad, cuya puesta en marcha está prevista para principios de 2029. Este traslado va más allá de un simple cambio de ubicación: la compañía incorpora nuevas capacidades, como el desarrollo de tecnologías de desmontaje, el reciclaje de vehículos de hidrógeno y la automatización de los procesos de desmantelamiento.
Este paso está directamente vinculado con la reestructuración de la estrategia de materiales de BMW. El actual Centro de Reciclaje y Desmontaje ya aporta datos al desarrollo de vehículos bajo el principio de Diseño para la Circularidad, lo que garantiza que los coches sean más fáciles de desmontar y que los materiales puedan reutilizarse. Se espera que el nuevo centro refuerce este vínculo entre diseño, reciclaje y recuperación de materiales.
La importancia del proyecto se entiende mejor en el contexto más amplio de la industria. La Unión Europea está preparando nuevas normativas que exigen considerar la reciclabilidad y la reutilización en la fase de diseño, al tiempo que aumentan la proporción de materiales secundarios en los vehículos. Las normas propuestas incluyen objetivos para plásticos reciclados y requisitos más estrictos para el procesamiento de vehículos al final de su vida útil. En este entorno, construir infraestructuras dedicadas a la economía circular se está convirtiendo en una necesidad estructural, más que en una iniciativa aislada.
BMW ya ha empezado a avanzar en esta dirección. En 2026, la compañía anunció una alianza con PreZero con el objetivo de crear un modelo de reciclaje de circuito cerrado para vehículos, que abarca materiales como acero, aluminio, plásticos y materias primas de baterías. Este enfoque prioriza primero la reutilización de componentes, seguida del reciclaje de materiales.
La elección de Wackersdorf refleja su papel industrial existente. El emplazamiento ya combina operaciones logísticas, producción de componentes —incluyendo piezas para Rolls-Royce— y un centro de pruebas de baterías respaldado por una inversión de más de 100 millones de euros. Además, se integra en un ecosistema regional que reúne a la industria y a instituciones académicas que trabajan en eficiencia de recursos y sostenibilidad.
El nuevo centro también está diseñado para abordar tecnologías emergentes. BMW está preparando la producción en serie de vehículos impulsados por hidrógeno a partir de 2028, lo que hace necesario el desarrollo temprano de conocimientos sobre desmontaje y reciclaje de estos sistemas. Paralelamente, la compañía ha puesto en marcha un centro separado de reciclaje de celdas de batería, donde los materiales recuperados se reintroducen en la producción.
En consecuencia, el proyecto de Wackersdorf forma parte de un sistema más amplio: desde diseñar vehículos pensando en su futuro reciclaje hasta construir la infraestructura necesaria para devolver los materiales a los ciclos de producción. Se esperan más detalles a medida que avance la planificación, mientras que el centro de reciclaje existente en Unterschleissheim permanecerá operativo hasta que se complete el traslado.
Mark Havelin
2026, Mar 26 16:24