Tesla enfrenta desafíos con el Cybercab tras salidas de ejecutivos clave
Tesla pierde ejecutivos clave en pleno despliegue del Cybercab, un vehículo autónomo sin volante, mientras enfrenta obstáculos regulatorios y resultados mixtos en su servicio de robotaxi.
La salida de varios altos directivos de Tesla coincide con una fase crítica para la compañía: el despliegue de su programa Cybercab. Solo el 30 de marzo, dos ejecutivos de alto nivel abandonaron la empresa, lo que eleva a tres las salidas clave en cinco semanas. Como resultado, el proyecto ha perdido a su liderazgo central de producción justo cuando Tesla se prepara para escalar la fabricación.
Esto va más allá de la rotación habitual. El Cybercab es un vehículo sin volante ni pedales, que depende completamente de la conducción autónoma. Un concepto así requiere no solo preparación tecnológica, sino también aprobación regulatoria. Tesla aún no ha obtenido el permiso federal para vender vehículos sin controles tradicionales, mientras que las normas actuales limitan las exenciones a unas 2.500 unidades anuales, lo que restringe cualquier expansión a corto plazo.
Los datos del servicio de robotaxi de Tesla en Austin añaden más presión. Desde su lanzamiento a mediados de 2025, el servicio ha operado en un área geográfica limitada usando una pequeña flota de vehículos Model Y, con supervisión humana aún presente. Las cifras reportadas indican una tasa de accidentes de aproximadamente un incidente cada 55.000-57.000 millas, en comparación con una cada 200.000-230.000 millas para conductores humanos, es decir, unas cuatro veces peor. El sistema aún no ha demostrado un rendimiento autónomo estable a gran escala.
Mientras tanto, los competidores avanzan más rápido. Waymo, por ejemplo, reporta más de 250.000 viajes pagados por semana y tasas de accidentes significativamente más bajas en comparación con los conductores humanos. Este contraste subraya una divergencia estratégica más amplia: Tesla sigue confiando en un sistema basado únicamente en visión, mientras que otros despliegan conjuntos de sensores más complejos.
El problema va más allá del Cybercab. Tesla ya no conserva a un solo gerente de programa original en sus vehículos de producción, y las salidas de los últimos dos años han afectado a casi todas las funciones principales, incluyendo software, ingeniería y fabricación. Varios de los que se fueron ocupaban sus roles desde hace más de una década.
Los indicadores financieros también reflejan presión. Los pronósticos de consenso sugieren que Tesla entregará alrededor de 365.000 vehículos en el primer trimestre de 2026, una caída de más del 12% respecto al trimestre anterior. Las expectativas para todo el año de 1,69 millones de unidades representan solo un crecimiento marginal sobre 2025, lo que apunta a una desaceleración en el negocio principal.
Al mismo tiempo, Tesla está reasignando recursos hacia la conducción autónoma, la robótica y la infraestructura de IA. La compañía ya ha lanzado su servicio de robotaxi, comenzado a instalar líneas de producción del Cybercab y continúa invirtiendo en tecnologías relacionadas. Sin embargo, la combinación de salidas de liderazgo, obstáculos regulatorios y resultados operativos mixtos deja la trayectoria del programa dependiente de múltiples factores aún no resueltos.
Mark Havelin
2026, Abr 01 09:22