Tres ediciones especiales que desafiaron la lógica: Aston Martin Cygnet V8, Nissan Juke-R y MINI Inspired by Goodwood
Descubre tres ediciones especiales que rompieron moldes: Aston Martin Cygnet V8, Nissan Juke-R y MINI Inspired by Goodwood. Historia, datos y por qué importan.
El mundo de las ediciones especiales siempre ha coqueteado con la locura. En nuestra historia anterior, repasamos el Volkswagen Golf Harlequin, Smart ForJeremy y Lotus 340R: tres iconos de diseño excéntrico, cada uno con su propia cuota de atrevimiento, desde el patchwork juguetón de Volkswagen al Smart alado de Jeremy Scott y la carcasa de carreras minimalista de Lotus. Esta vez, los focos se desplazan hacia un nuevo trío: coches que convirtieron la ingeniería en un acto de rebeldía.
Aston Martin Cygnet V8 es lo que ocurre cuando la ironía se cruza con la precisión. Concebido inicialmente para rebajar las emisiones medias de la marca, el Cygnet renació en 2018 como una pieza única con mucho carácter. Bajo su diminuta carrocería se esconde un V8 de 4,7 litros del Vantage S, con 430 CV y 490 Nm. Con aletas de carbono, chasis reforzado y una caja de cambios de competición, se convirtió en un relámpago en miniatura. Presentado en el Goodwood Festival of Speed, esta creación de Q by Aston Martin demostró que incluso un urbano puede rugir como un superdeportivo y, además, hacerlo con descaro.
Nissan Juke-R cuenta una historia más agresiva. Tras el revuelo mundial que causó el prototipo de 2011, Nissan decidió construir unas pocas unidades para clientes utilizando la mecánica del GT-R. Bajo su silueta de SUV compacto latía el corazón de un superdeportivo: V6 biturbo, tracción total y una carrocería negra mate que imponía respeto. Cada ejemplar se fabricó a mano por encargo y tenía un precio superior al de un GT-R. Uno incluso ejerció de coche de seguridad en las 24 Horas de Dubái de 2012, prueba de que, en contadas ocasiones, la locura de un concept puede hacerse realidad.
Luego llegó el MINI Inspired by Goodwood, una visión más silenciosa pero no menos radical. Creado junto a Rolls-Royce Design, fusionó la practicidad urbana con la artesanía de Goodwood. Solo se construyeron 1.000 unidades, cada una con una placa que indicaba One of 1000. En el interior: cuero Cornsilk, molduras de madera Walnut Burr y tipografías de Rolls-Royce en cada esfera. MINI lo presentó como un experimento para llevar serenidad y lujo al movimiento cotidiano; la paradoja funcionó.
Ethan Rowden
2025, Dic 09 08:54